
Splice trata de sustituir el recurso al susto fácil del slasher adolescente por una concepción del terror más profunda, que ahonda tanto en los dilemas científicos derivados de la experimentación genética como en las mórbidas mutaciones físicas del particular monstruo que crean los protagonistas de la cinta. En ese sentido su llegada a las carteleras es muy de agradecer, pero todo ello cae en balde totalmente por la antipatía que despiertan sus protagonistas y la poco atractiva profundización en temas como la paternidad, la familia o la moral que propone el director.



Julio 30th, 2010
juanhernandezz 

